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martes, 22 de abril de 2014

Más espeso que el agua



La estatal sueca SVT puso al aire esta serie de una temporada única de 10 capítulos, entre enero y marzo de 2014. Se trata de una comedia dramática con un interesante caudal de intriga que fue creciendo con los correr de los capítulos.

Anna-Lisa (Stina Ekblad) vive en su casa, que a la vez es una posada de huéspedes. Ella es viuda, madre de tres hijos:Oskar (Joel Spira), es el único que está casado, y junto a su esposa e hija, vive y trabaja en la posada; Lasse (Björn Bengtsson) es el mayor, separado y con una hija, vive en Estocolmo, y también se dedica al rubro gastronómico. Abandonó la casa de sus padres de joven, ahora está divorciado, y tiene algunas deudas en su negocio que no lo dejan dormir tranquilo. Jonna (Aliette Opheim) es la hija mujer que se dedicó a la actuación. Está de novia con un director de teatro, se gana la vida trabajando en obras menores, y sueña con que se concrete una oferta de un papel importante que le han ofrecido recientemente

Los hijos deben acudir a su casa ante el insistente llamado de la madre. Ellos hace años que no se encuentran, tienen una relación distante, fría, y con algunos asuntos pendientes de aclarar. Esta parece ser una regla fija de la historia: ningún personaje parece estar en condiciones de arrojar la primera piedra, y los secretos e intrigas que existen entre todos ellos entretejen una telaraña de puede dejar atrapado al primero que de un paso en falso. La madre es protagonista de gran parte de estas historias, y no es casual el motivo ni el momento de la convocatoria.

Al comenzar de la serie, se precipitarán acontecimientos que forzarán la convivencia de los tres hermanos después de tantos años. Será el momento de probar la resistencia de la telaraña.



Acotada, mesurada, y justa en todos sus aspectos, este drama familiar, por momentos roza el relato oscuro, por otros juega con la ironía y el sarcasmo de algunos de sus personajes, mientras que a la vez se refresca con la presencia de jóvenes adolescentes que si bien no pueden estar al margen de los conflictos que los rodean, tampoco le escapan al fluir de sus instintos e intereses.

La locación utilizada es un aspecto distintivo de la serie. La trama transcurre en Åland, es un archipiélago de miles de islas, islotes y escollos, que constituye una región autónoma y desmilitarizada de Finlandia, de habla sueca, situada en la entrada del golfo de Botnia, en el már Báltico. La serie transcurre en el verano, que es cuando la posada se encuentra abierta para recibir huéspedes. Un verdadero paraíso para la vista, la fotografía y el contacto con la naturaleza son una constante que marca un sello de calidad, al igual que lo cuidado de la apertura y la banda sonora. Más información de Åland aquí.

Escrita por Henrik Jansson-Schweizer (Häxdansen), dirigida por Erik Leijonborg (Tusenbröder, Van Veeteren, Maria Wern), Molly Hartleb (Ängelby, Kommissarie Winter), Anders Engström (Morden, Vares, Wallander) y Anette Winblad.



Televisión estatal sueca: http://www.svt.se/tjockare-an-vatten/

sábado, 11 de enero de 2014

El puente - 2da Temporada



El puente es una serie coproducida por las televisiones estatales de Suecia y Dinamarca. Su emisión de los domingos a las 21 hizo trepar a picos de 42 puntos de audiencia en pantalla en Dinamarca, y fue vista por más de 900.000 personas en la región. Con dos años de diferencia, se emitieron dos temporadas de diez capítulos entre octubre y noviembre de 2011 y 2013.

El comentario de la primera temporada se fue tratado en una entrada anterior, aquí en nuestro blog. Recién acabada la segunda, vamos a por ella.

Con marcados elementos de imagen y diseño escandinavo, esta segunda etapa retoma los hilos del final de la anterior. Un nuevo hecho policial que involucra a las dos orillas reanuda la colaboración de ambas policías, y es entonces que Saga y Martin vuelven a encontrarse.

Un año ha pasado desde la última vez que ellos dejaron de verse, y (con permiso) vaya que ha corrido agua bajo el puente. Martin se recupera de la pérdida de su hijo en manos de un asesino impiadoso, y su vida de relación está hecha pedazos. Continúa trabajando para la policía, y al amparo de su jefa logró escapar de la gestión callejera para ocuparse de tareas de coordinación con las demás agencias europeas. Saga vive con su novio, con las salvedades que la compresión del término signifiquen para uno y otro: él es un hombre dedicado al negocio del comic, que se muestra atento y tierno con ella, quien a su vez, sólo se muestra apasionada cuando tiene sexo de casi manera fisiológica.



En esta segunda entrega, los actores mantienen de manera algo despareja los rasgos de la temporada anterior. Martin se deja ver golpeado por tragedia. Hay un gesto dramático que el actor Kim Bodnia lleva adelante con buen despliegue, a la vez que se muestra como un policía algo tosco y directo, para lo que el estándar protocolar danés pudiera preverse. El personaje de Saga compuesto por Sofia Helin es en principio simpático, pero con el correr de los capítulos se vuelve algo forzado, y hasta a veces, poco creíble. Existe en internet un divertido debate acerca de si ella padece el Síndrome de Asperger, una especie de autismo de alto funcionamiento, con importantes dificultades para interactuar socialmente, expresar sentimientos, y manejarse con sutileza, acompañado a la vez por un nivel de inteligencia por encima del promedio. Nada de eso se dice en la serie, pero es claro que los guionistas hicieron su asado con este rumor, y llevaron hasta un extremo poco razonable el desempeño de la actriz.

Al igual que en la temporada anterior, la acción se desarrolla en la zona fronteriza entre Malmö y Copehague, y los actores hablan cada uno en su lengua nativa. Se sabe que estos lugares, la convivencia entre orillas ha acercado las sutiles diferencias idiomáticas de los dos países, aunque en la serie estas barreras se muestran algo más permeables que en la realidad. Dispersos son los momentos en los que los actores se corrigen mutuamente alguna pronunciación defectuosa. Detalle sólo detectable por fanáticos o lugareños.

Ya habíamos adelantado al final de la entrada de Bretel sobre la primera temporada que se venía una versión yanqui en la zona de El Paso y Ciudad Juárez. Claro, una cosa es una frontera entre Suecia y Dinamarca, y otra muy distinta es entre Estados Unidos y México (¿no se les ocurrió hacerla en la frontera norte, con Canadá, o es que allí los crímenes no tienen el punch cotidiano necesario como para encarar una serie televisiva?) La temporada 1 de The Bridge terminó en octubre del 2013, y ya arrancó la segunda. Lo que comenzó ni bien se estrenó la serie, fue la polémica en toda la zona de influencia mejicana. El medio local de Ciudad Juárez, en su nota de julio de 2013 titula: “Ofende la serie The Bridge a Ciudad Juárez” . En la misma, el alcalde local Héctor Murguía Lardizábal sostiene: “Hoy tenemos que ser muy claros que lo que afecta a Juárez, nos afecta a nosotros, a los que no tienen nada, por ello no se puede permitir que programas como estos o que personas que están llenos de comodidades y son insensibles a los problemas de los demás critiquen a la ciudad sin bases ni fundamentos.” También advirtió que“podría interceder ante las autoridades diplomáticas de México para protestar en contra de la nueva serie de la cadena Fox”. Más aquí y aquí.



Hay varios estudios que intentan explicar las supuestas altas tasas de suicidios en los países que ostentan el mejor nivel de vida global. También existen numerosos trabajos de científicos sociales que sostienen que el frío extremo y la poca luz en invierno inducen a las personas a quitarse la vida. Sin embargo, países con climas sumamente diversos como Finlandia, Uruguay y Bután aparecen juntos en el ranking de muertes auto infligidas, separados por algunos dígitos decimales. En un estudio particular de los Estados Unidos, Hawaii ocupa el segundo lugar en términos de satisfacción de vida, y el quinto en cantidad de suicidios; Nueva Jersey está en el puesto 47 de ambas métricas.

En el caso nórdico en puntual, una explicación interesante podría ser algo así como que “una persona infeliz rodeada de personas felices se siente aún peor”. Mal de muchos, se dice en el barrio. La realidad es que si se estudian en detalle estadísticas serias, se ve que la situación en la Escandinavia toda no es la más grave, e incluso la tendencia de suicidios ha ido disminuyendo con el correr de las décadas.

¿De dónde viene entonces esta creencia de que en Suecia la-gente-se-suicida?

Algunos atribuyen la instalación de esta idea a una nota que en 1960 publicó el diario New York Times, con datos tomados a partir de 1957, acerca del suicidio en el mundo. En aquel entonces, pocos países tenían estadísticas confiables que mostrar, salvo algunos pocos, como Suecia, que quedó sexta en el ranking, tras Japón, Austria, Dinamarca, Finlandia y Suiza.

La nota tiene una cronología casi paralela con el discurso del entonces presidente norteamericano Dwight D. Eisenhower, quien vinculó el incremento de los suicidios en Suecia con… el socialismo. En esa oportunidad, el mandatario mencionó como “experimento” al “casi completo paternalismo del sistema socialista sueco, que fue el responsable de la mayor tasa de suicidios durante la década de 1950”. Como explica la Dra. Julie Olander en su trabajo “El descenso del suicidio en Suecia: 1950-2000” “la expresión de Eisenhower es más una declaración política del líder militar de la II Guerra Mundial que un razonable análisis de las causas del suicidio.”

Se supone que todo esto alcanzó para construir el concepto generalizado de que allí la gente se quita la vida si descubre que se quedó sin aceite un domingo por la noche. Ahora ya se puede conectar rápidamente Suecia y suicidio. Haga la prueba, busque en la internet, y se podrán leer comentarios del tipo: “…como se sabe, un país con una alta tasa de suicidios…”. Algo similar sucederá si la búsqueda es “Francia perfumes ducha” o “Tailandia turismo sexual”

Como sea, si se consume con mediana frecuencia series o filmes del género policial escandinavo, el suicidio como componente del guión aparece, del mismo modo que es infrecuente toparse con relatos en los que se presente el crimen de bandas o la convivencia entre la policía y el narcotráfico. Cada región gusta de mostrar lo que le sucede o lo que le conviene, aunque algunas veces (de algo se habló aquí) el mensaje resulte confuso o contradictorio.



Así como los pulloveres de Sarah Lund en la excelente Forbrydelssen, aquí el Porsche 911 de Saga constituye un fetiche que impulsa el debate entre los seguidores y detractores de la protagonista. También su forma de atender el teléfono ("Saga Norén, Länskrim Malmö") es furor en internet y popular sonido de celular. No es de extrañarse que tras el rotundo suceso que tuvo la serie danesa (que ya va por su tercera temporada), los productores hayan visto luz y pensaron en otra señorita policía con problemas en su vida privada. Tal vez el desacierto fue pensar demasiado en cómo lograr un producto vendible fronteras afuera. Aquel sutil dejo noir al que nos tienen acostumbrados los policiales nórdicos ha sido dejado de lado, a la vez que la complejidad de la trama pareciera haber pasado por un tamiz para hacerlo más asequible al gran público globalizado.

La cuestión a dirimir es si habrá o no una tercera entrega. Habrá que esperar hasta 2015.



Televisión estatal danesa: http://www.dr.dk/dr1/broen/
Televisión estatal sueca: http://www.svt.se/bron/

domingo, 21 de abril de 2013

El secuestro




Se deja ver que Peter es un ejecutivo de alta gama. La oficina es su ámbito natural, más precisamente la sala de reuniones, de un austero amueblado que evita distraer la atención de lo importante. En estos sitios, Peter se mueve como pez en el agua, y mejor aún nada cuanto más grande es la presión que deba soportar. Como un espejo refleja esa fuerza que cae sobre él y puede hacérsela sentir a quienes tiene enfrente, devolviendo el favor, y llevando adelante aquella premisa del ancestral aikido de utilizar la fuerza del oponente a su favor.

Mikkel es un cocinero y trabaja en un barco. Habla por teléfono con su esposa que está esperándolo en su casa, y con recaudo le adelanta que su llegada se retrasa. Ella se queja, él se defiende como puede, la vida en el mar a veces tiene esas cosas. Le endulza el oído con piropos. Habla con su hija pequeña, pero sabe que el diálogo no es muy fluído a esa edad.



Mikkel es cocinero en un barco carguero que pertenece a la empresa en la que Peter es director ejecutivo. Casi dos extremos de una larga soga que pertenece vaya a saber a quien, pero de tan larga no puede evitar surcar calles, barrios y clases con holgura. Van a tener algún contacto. No deseado, por cierto.

Secuestro (Kapringen) es lo último que ha salido a la luz del director Tobias Lindholm, quien se inició como guionista y es además un frecuente colaborador de Thomas Vinterberg. Es la historia de la negociación que sucede al secuestro de un barco en aguas del Mar de la India; un relato en el que el protagonista principal es la tensión a ambos lados de la línea que une (como la soga) los dos extremos en pugna. Peter es Søren Malling, quien es reconocido por su rol del detective Jan Meyer en la primera temporada de Forbrydelsen. Mikkel es Johan Philip Asbæk; trabaja en el cine y la televisión danesa desde 2008.



El filme es revelador en varios aspectos, si el espectador no relaja su ojo y ve en los preconceptos que abundan en él las claves del entrado dramático. Los secuestradores son (¿seguirán siendo?) somalíes; se los ve violentos, mal vestidos, apenas pueden comunicarse con los aterrados rehenes vía gestos y a punta de fusil. Sólo uno de ellos habla inglés, y es quien oficiará de negociador. Su nombre es Omar, y a diferencia del resto, se esfuerza por remarcar que él no es un secuestrador, que está siendo forzado a realizar su trabajo. Peter ya se ha descripto como un hábil ejecutivo, maestro en el arte del lenguaje gestual y prolijo hasta la médula, que parece manejarse de la misma forma con todo su entorno: con sus empleados, con quienes negocia, con los familiares de los rehenes que le piden que pague el rescate de una buena vez, y con su esposa que cada tanto pasa a visitarlo a su oficina.

Hay una pregunta que parece banal, pero que puede ser la clave de la película: ¿quiénes son los violentos? Al comienzo del conflicto se presenta a un negociador profesional, el señor Connor Julian, (nota: que en la vida real no es un actor, sino ¡un experto de seguridad en la materia!), pero que a pesar de ser danés, habla en inglés todo el tiempo, y hasta en un momento aparece con una remera de Berkeley, todo esto en un marcado esfuerzo de producción de hacerlo pasar por un experimentado norteamericano. Uno de sus principales consejos es utilizar un negociador externo que no esté involucrado emocionalmente en el conflicto, algo que Peter no aceptará: por nada del mundo se perderá el desafío de su vida, que es negociar con la vida de su gente. ¿Podrá Peter soportar esta nueva presión, distinta a las que suele manejar en cotidiano, pero que piensa llevar a cabo del mismo modo? Con el pasar del tiempo, sus superiores le harán saber que más allá del nivel alcanzado en la escala, todo en la vida puede resumirse en un asiento contable.



El guión de Secuestro, el típico ritmo noreuropeo, y el drama que se lee pero nunca llega a desbordar (al menos al estilo de Hollywood), hacen que este trabajo se presente sumamente interesante y casi sin desperdicio. Sólo hay que esforzarse un poco y no dejar que la bola caiga en el hueco previsto, aunque para allí se dirija. Si lo logra, podrá llegar al fin de la proyección con la pregunta anterior todavía vigente. Y la certeza casi única de darse cuenta quienes son los que verdaderamente tienen las armas.

Imdb: http://www.imdb.com/title/tt2216240/

viernes, 18 de mayo de 2012

Bestia



Buenas noticias: la sociedad entre Christoffer Boe y Nicolas Bro goza de buena salud. En Bestia se materializa la sexta colaboración entre el director y el actor, ambos contemporáneos y nacidos en Dinamarca.

Christoffer Boe nació en Rungsted Kyst en 1974, se graduó en cine y medios de comunicación en la Universidad de Copenhague en 1996, y en dirección en 2001. También es fundador de Alphaville Pictures Copenhaguen, compañía en la que editó sus dos primeras producciones. Su debut con gloria fue la notable Reconstrucción de un amor, en 2003. Posteriormente filmó Allegro (2005), Fuera de pantalla (2006) y Todo va a estar bien (2010). Intercalan su carrera algunos trabajos para TV y colaboraciones con otros directores.

Nicolas Bro nació en 1972 en Copenhague. Su padre, Christopher Bridges, era director teatral cuando en 1978 se lo llevó a vivir con él al divorciarse de su esposa. La relación con su padre lo marcó significativamente, tanto en su carrera como en su vida personal. Su trayectoria actoral es extensísima, si se tiene en cuenta su edad: en 1998 hizo su debut en teatro con El Castillo. En 2000 fue contratado por el Teatro Real y participó en numerosas obras. En televisión trabajó en Crónica y en la segunda temporada de El crimen. En 2007 encarnó al Mefistófeles de Fausto y en 2008 descolló en su interpretación de Hamlet en el teatro local; en 2011 trabajó para el director norteamericano Steven Spielberg en Caballo de guerra. Su importante humanidad se vió reducida en 2012 tras una drástica dieta, lo cual le permitió acceder a otro tipo de trabajos, como por ejemplo, hacer pareja con una blonda actriz danesa cuyo molde responde al estándar de las tapas de revista de modas.

Juntos, Boe y Bro, trabajaron en las cinco películas que filmó el director, más una sexta inédita que todavía no ha salido a la luz. También se destaca el trabajo realizado en Fuera de pantalla, donde Bro hace de sí mismo y tiene la intención de hacer una película sobre él, para lo cual, le pide ayuda a su amigo Christoffer. Ambos interactúan en los dos roles, y el resultado es tan interesante como caótico. Pero en cualquiera de los otros trabajos en conjunto, se es testigo de historias de alto impacto, con pasajes en general densos y tortuosos, justo allí donde se ponen a prueba los laureles de quienes están a un lado y del otro del lente. A partir de los otros trabajos que pudimos ver de Nicloas Bro para otros directores, se vislumbra un actor de una ductilidad enorme, con elástica capacidad para pasar del drama a la comedia en pocos pasos. Su sola presencia en la pantalla es imponente, tal vez por su tamaño o por su voz potente; a la vez sus rasgos dan con el perfil de persona bonachona y amable. Desde el policial, el cómico (desopilante en Caballo Negro interpretando a Morfar, un sujeto cuya principal aspiración es ser árbitro de fútbol), o el drama, es inevitable la huella que deja su paso por la obra.



Bestia es la historia de un amor entre una pareja compuesta por Maxine (la Montenegrina Marijana Jankovic) y Bruno (Nicolas Bro), que es vivido por él de un modo enfermizo. La cinta abre con Bruno mostrándole a Maxine una hermosa casona que él quiere comprar para que la habiten juntos, el nido de amor que consolidará la unión de ambos. Así como a las paredes, Bruno considera a su mujer como de su propiedad, y sufre un pánico atroz de sólo pensar en perderla. La sospecha de una infidelidad lo trastornará definitivamente. Bruno dará paso a la bestia que habita en su interior.

Cuenta Boe de su película: “La intención era retratar toda la amplia gama de emociones, desde el rechazo al amor apasionado, por el que puede pasar una pareja en un solo día. Yo no quería mostrar ninguna de las cosas del medio, por lo que la película fue desde el primer momento un trabajo que se presentaba como muy fragmentado”. Relata que el guión de Bestia lo compuso en seis largas noches de escritura en los bares de Copenhague. El proceso de filmación se completó en tres semanas, en el apartamenteo de Boe y con un presupuesto mínimo.

De su trabajo con Boe, Nicolas Bro reconoce: “Trabajar con Christoffer ha sacado muchas capas de mí como actor. La timidez, la vanidad, la falta de coraje se han hecho pedazos. He adquirido un conjunto de herramientas que me permite hacer cosas que de otro modo no me atrevería a hacer.”



El actor Nicolas Bro y el director Christoffer Boe. Photo: Simon Ladefoged

Sobre la película, completa Bro, "'Bestia' es mi intento de mostrar el verdadero y humano rostro del amor. El corazón -y el amor- se traduce a menudo como un delicado pastel de color rojo y forma pulida, cuando en realidad se trata de un gran trozo palpitante de carne con extrema energía, y su fuerza vital es el bombeo de sangre hacia las arterias hasta los últimos estertores de la muerte. Es por eso que 'la Bestia' es una historia de amor positivo, también, porque muestra la pasión extrema jugando más allá de los burgueses límites del matrimonio"

Las tres B, Boe, Bro, y la Bestia, una definición que les cabe perfectamente a ambos. Un actor que se devora el escenario cada vez que lo habita. Un director que nunca intenta el trabajo fácil. Y un último trabajo conjunto que (como corresponde) incomoda y enaltece a quien lo disfrute. La B de Bretel hoy está que no entra en la página.


Dfi: http://www.dfi.dk/Service/English/News-and-publications/FILM-Magazine/Artikler-fra-tidsskriftet-FILM/72/Boe-and-the-beast.aspx
Imdb: http://www.imdb.com/title/tt1572501/

martes, 6 de septiembre de 2011

El crimen



Las series no son mi mejor plato. Recuerdo haberla pasado muy bien viendo Galáctica o Millennium hace ya algunos años, pero hoy en día, salvo la inglesa Shameless y la sueca Wallander, (que la voy dosificando porque no quiero acabarla de un tirón), trato de dedicar el tiempo disponible al cine.

En eso aparece un contacto que me recomienda ver la serie norteamericana The killing, pero como conoce algo de mis gustos, hace hicapié en un detalle particular: “Es una remake de una serie danesa…” Así que con rauda presteza fui a por ella, la original, por supuesto, la cual apareció en nuestra bondadosa red en idioma nativo y con subtítulos en español, de moño.

El nombre original en danés es Forbrydelsen (El crimen), y relata la investigación policial llevada a cabo tras el crimen de una adolescente. El formato es de un capítulo por día de investigación, y el total de la historia se compone de dos temporadas de veinte capítulos la primera y diez la segunda.

Sarah Lund (Sofie Gråbøl) es una agente de policía que trabaja en Copenhague, debe mediar sus treinta, está separada y vive con su hijo de edad escolar. Planea irse a vivir a Estocolmo con su novio Bengt (Johan Gry) y parte de los preparativos de la mudanza pueden verse al comienzo de la serie. El crimen de la joven Nana Birk Larsen (Julie Ølgaard), trastocará los planes de Sarah. Además de truculento e impactante, las características del siniestro salpican importantes cuadros del sistema político danés, con lo cual el jefe de la policía que la tiene a cargo le pide a Sarah que posponga su viaje hasta tanto se encamine la investigación.



Mientras tanto, su reemplazo en la fuerza, Jan Meyer (Søren Malling) llega a ocupar el lugar que dejará vacance Sarah. Durante un tiempo compartirán el lugar de trabajo y la investigación, mostrando distintas formas de encarar los procedimientos, pero sin que en ningún momento se vean involucradas cuestiones de género.

Quien tiene un foco especial en la historia es el candidato a alcalde de la ciudad, Troels Hartmann (Lars Mikkelsen). El crimen involucra directamente a personas y lugares vinculados al partido político al que pertenece, y en particular por la trama de la historia, se lo verá en un rol que hará que el espectador tarde en tener claro sus verdaderas intenciones.

Los padres de la víctima son Theis (Bjarne Henriksen) y Pernille (Ann Jørgensen). Es de sumo cuidado el tratamiento que se le da al trauma posterior que sufren ambos tras conocer la noticia del asesinato de su hija. Las actuaciones con memorables, por lo sutil y directo de los gestos.

Se va a escuchar hablar mucho del gobierno, de coaliciones, de aliados y votaciones; en definitiva, de quehacer político, algo que en general no aparece en las series norteamericanas, salvo ocupando un lugar poco decoroso o directamente asociado al delito o la corrupción. Aquí todo se dirime en términos de la política, y están a la vista las mugres y miserias propias de toda burocracia, a no creerse que el cielo existe, por algo una vez se olió a podrido en Dinamarca.



Se trata de una serie adulta, con mucha intriga, pocos tiros, casi nada de persecuciones o sirenas, y mucha presión acumulada, pero fundamentalmente, lo que más hace la diferencia con las producciones de consumo chatarra es la madera actoral y la calidad de las interpretaciones. Se deja ver una sociedad que nos puede parecer lejana en el tratamiento de algunos temas, pero más cercana en lo vinculado a las cosas que le pasan a los agentes de policía, a los funcionarios políticos, y a las personas.

Imdb: http://www.imdb.com/title/tt0826760/

jueves, 28 de abril de 2011

Gente guapa



Irónica desde el título, esta producción danesa aporta un interesante nuevo capítulo al fino humo negro escandinavo. Gente sutil, poco afecta al clamor y a la contorsión, en general transitan más por el sendero del bajo perfil, y si no fuera por sus cabelleras rubias casi fluo, pasarían perfectamente desapercibidos en casi cualquier ambiente. Sea tal vez por ello que cada tanto emergen con algún producto como este Gente guapa, rebosante de exceso y abuso, pero relatado alla nórdica, es decir, sin levantar mucho polvillo.

A Anna (Mille Lehfeldt) le han amputado un pecho, y esto le provoca un trauma que no sobrelleva muy bien. Más allá de la escabrosa secuela psicológica, no se la ve muy predispuesta a colaborar con su recuperación, sino todo lo contrario. Aparece como una mujer deprimida, introvertida, y para colmo el entorno, lleno de gente guapa, no ayuda.

Ingeborg (Bodil Jørgensen) es la madre de Anna, una mujer en sus cincuenta, que a fin de lidiar con una soledad inesperada, se fuerza por rehacer su mundo de relaciones. Ingeborg no logra que su hija Anna tenga con ella el contacto deseado. Le deja constantemente mensajes en el contestador, y trata cada vez que puede de sacarla de su aislamiento. Actriz de vasta carrera en su país, Jørgensen saltó a la fama por su papel de Karen en Los idiotas, de Lars von Trier, y tanto por aquella como por esta película, ganó el premio Robert que entrega la academia danesa de cine.



Por el otro rincón aparece Anders (Henrik Prip), un cincuentón que porta con una parafilia sexual de diván, que lo lleva a exhibirse compulsivamente en público, y como tal, a tener un sinfín de problemas, tanto con la ley como con su familia. Su analista hace lo posible por mantenerlo en cauce, pero a veces tambalea en su propósito.

La cuarta pata de la mesa es Jonas (Sebastian Jessen), hijo de Anders, un joven apuesto y de buen porte que utiliza sus deidades de adonis para ganarse la vida en baños de bares y antros de cualquier calaña, sin distingo alguno de género y color.



Este cuarteto interactúa involuntaria e inconscientemente, al margen de sus lazos y parentescos, para dar pie a una ensalada de situaciones que tiene la gran habilidad de llevarnos de un extremo de la congoja al otro que puede generar en el rostro una sonrisa culpable. Un repertorio propiamente de gente hermosa, más cercano a aquel en el que Marilyn Manson nos mostraba su visión de gente linda que al que nos propone cualquier publicidad de Coca Cola en la que aparecen niños cantando.

Gente guapa es la ópera prima, con todo el peso que eso acarrea, del jóven director Mikkel Munch-Fals, quien anteriormente sólo había realizado un par de cortos y es conocido en Dinamarca por conducir programas de televisión. Y sale muy airoso en el debut: la proyección es sumamente entretenida y llevadera, a pesar de lo denso de las situaciones que se relatan.

Imdb: http://www.imdb.com/title/tt1503116

jueves, 7 de octubre de 2010

Pequeña soldado



Lotte es una joven danesa que regresa de Irak, tras un tiempo en el servicio que cumplió como voluntaria. Inicialmente no aparecen claras las motivaciones que la han embarcado a semejante desafío. Tal vez cierto romance con los ideales, alguna fantasía adolescente relativa a salvar al mundo, a lo mejor alguna necesidad propia de escapar de su lugar. O también una mezcla de todas esas cosas juntas.

Pequeño soldado es lo último de la directora danesa Annette Olesen, de la cual puedo dar cuenta de otra producción suya del 2004, En tus manos, una muy interesante película de cárcel de mujeres… pero de Dinamarca, así que vayan olvidándose de la clásica escena de las duchas. En dicho film también trabaja la actriz protagónica de Pequeño soldado, Trine Dyrholm, quien además es cantante y compositora.

A Lotte se la ve turbada de su vuelta de Irak, no es para menos. Se atrinchera en su casa, come y duerde desordenadamente, bebe en demasía, y no parece demasiado animada con su realidad. La visita de su padre la forzará a volver a alguna forma de vida social. Como ella necesita dinero, su padre le ofrece trabajar en su empresa de transportes. Será su chofer particular, pues él ha perdido temporalmente su licencia a causa de un accidente automovilístico.

Lotte conoce a Lilly, una jóven que parece ser la pareja de su padre (viudo) pero que en realidad es una prostituta de lujo que trabaja para su padre (fiolo). Cosas que ocurren en la idílica Dinamarca (ver más). Lotte será la encargada de llevar a Lilly al encuentro con sus clientes, la esperará en el auto y la traerá de vuelta a casa. También será quien deba rescatarla en caso de que ocurra algún desmadre. Su condición de ex-soldado y su buen estado físico se van a adaptar perfectamente a esta tarea, pero su dignidad como mujer y el sedimento de sus principios van a ser una barrera difícil de superar.



Por otra parte, la relación con su padre, el trato afectivo entre ellos, es sumamente rudo. Daría toda la sensación que el señor hubiese querido tener un hijo varón, fundamentalmente por los juegos modales que utiliza para comunicarse con su hija. Subyace un fuerte componente machista que permite llevar adelante semejante trata de mujeres, que en su gran mayoría provienen de países africanos y europeos pobres. El padre de Lotte piensa que les está haciendo un favor, “Nigeria es un maldito vertedero”, dice, mientras acumula dinero en su caja fuerte y su salud se vuelve más débil cada día.

Resulta sumamente interesante apreciar como dos extremos sociales pueden juntarse a partir de las tragedias. Lotte se empeña en ir contra la corriente de lo que sería su mandato social. No contenta con haberse embarcado en una guerra ajena, poco menos que espanta a un jóven vecino suyo que intenta acercársele con aparentes buenas intenciones. Jóven, bonita, sin carencias a la vista, no oculta manifestar que no está para normalidades tales como cuidar plantas. Algo la viene endureciendo desde hace tiempo, y esta vez la guerra no tiene nada que ver en el asunto.

Imdb: http://www.imdb.es/title/tt1158889/